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Home Año7 2002 Boletin 152
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Boletin 152 7

Derechos Reservados.
D.R. ©1974-2002
González De la Vega
Comitán, Chiapas
Tel y Fax: (9) 632 02 00
Email: Editor del Boletín
Publicación quincenal 
Distribución gratuita.
Tiraje: 1,500 ejemplares
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PAGINA 7

Publicación sobre el pasado, presente y futuro de Comitán y la Región Fronteriza de Chiapas ®
Año Siete No. 152
1a Quincena de octubre de 2002
Fam. González De la Vega

EL BAMBÚ JAPONÉS
Derechos Reservados. Octubre de 2002
D.R. © Colaboración por Internet de Fernando Zepeda Soto

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No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante. También es obvio que quien cultiva la tierra se impaciente frente a la semilla sembrada y grita con todas sus fuerzas: "¡Crece, maldita seas!"...

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes: siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada aparente con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto, que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles. Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30 metros! ¿Tardó sólo seis semanas crecer? No.

La verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años. Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas veces tratamos de encontrar soluciones rápidas, soluciones apresuradas sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo. Quizás por la misma impaciencia, cuando aspiramos a resultados en corto plazo, abandonamos súbitamente justo cuando ya estábamos a punto de conquistar la meta.

Es tarea difícil convencer al impaciente acerca de que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado. De igual manera es necesario entender que, en muchas ocasiones, estaremos frente a situaciones en las que creeremos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante. En esos momentos (que todos tenemos), es bueno recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que -en tanto no bajemos los brazos -, ni abandonemos nuestro esfuerzo por no "ver" el resultado que esperamos-, sí está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando.

Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando este al fin se materialice. El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación. Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros. Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

... LA VIDA A VECES ES COMO EL BAMBÚ.

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FOTO DEL RECUERDO
Derechos Reservados. Septiembre de 2002.
D.R. © Equipo ImaginARTE

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wchicas20s

Jóvenes comitecas en el año 1925

Las señoritas Cristina Rovelo Cristiani
y Virginia Román Armendáriz

Ellas nos muestran el atuendo, maquillaje, peinado; y hasta las poses y mobiliario de moda en esa época.


 
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