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Boletin 134 3

Derechos Reservados.
D.R. ©1974-2002
González De la Vega
Comitán, Chiapas
Tel y Fax: (9) 632 02 00
Email: Editor del Boletín
Publicación quincenal 
Distribución gratuita.
Tiraje: 1,500 ejemplares
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PAGINA 3

Publicación sobre el pasado, presente y futuro de Comitán y la Región Fronteriza de Chiapas ®
Año Seis No. 134
1a Quincena de enero de 2002
Fam. González De la Vega

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El ÚNICO VARÓN
Derechos Reservados. Enero de 2002
D.R. © Marta Dolores Albores Albores.
Cronista Vitalicia de la Ciudad

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Como en fila india quedaban las muñecas sobre la cama tendida antes de ir a la escuela, alineadas y bien vestidas esperando el regreso de su dueña para ser abrazadas por riguroso turno. Así fue como un día en busca de curación a sus manitas quemadas llegó una pobre niña con su mamá, ya que la señora de la casa era enfermera. Como la puerta de la recámara estaba abierta la niña voy a las muñecas y le dijo a su mamá:

- Miresté mamacita cuantas muñecas hay sobre la cama, que chulas, miresté cuántas juntas.

Viendo la carita de la pobre niña de manitas quemadas y la pobreza de sus vestidos, así como el aspecto doloroso de la madre, la enfermera le dijo:
- Te voy a curar tus manitas y te voy a dar una muñequita de premio si te dejás y no llorás.

Al poco rato la niña salía de la casa con las manos vendadas pero apretando a una pequeña muñeca. La niña Mariana no pudo en la tarde abrazar a sus muñecas por hacer las tareas, pero cuando ya iba a acostarse al pasar lista de presentes, descubrió que faltaba nada menos que “Pepe”; y, después de buscar bajo la cama, entre las cobijas, bajo las almohadas, pensó que su hermano se lo había escondido y al cuarto de él fue a reclamarlo.

- ¿Por qué me escondiste a mi Pepe? No lo encontré en la cama; tú me lo escondiste.
 Yo no he visto nada; ni siquiera me he acercado a tu cuarto.
- ¡Sí! Tú fuiste. Dámelo o se lo digo a mamá.

Y cuando ya la reclamación se estaba convirtiendo en un declarado pleito, intervino saliendo de su cuarto Martha quien les aclaró:
- No te escondió tu hermano tu muñeca; ¡Mirá! yo la regalé con una pobre niña que vino a que le curara las manitas que se las quemó, vino con su mamá y la hubieras visto, pobrecita, no se como vio a las muñecas en tu cama y no dejaba de decirle a su mamá que viera cuantas juntas y se le iban los ojitos en ellas. Entonces pensé que como tú tienes muchas, le daría una a ella. Se fue feliz. Si la hubieras visto, gusto te daría que con tu muñeca hiciste la felicidad de otra niña que no tenía ni una.

Mariana sin contestar se encerró en su cuarto pero su llanto se oía hasta afuera y cuando ya pasado mucho rato de oírla llorar tan desconsoladamente, Martha le dijo desde la puerta:
- Por Dios niña, dejá ya de llorar tanto por una muñeca, tienes muchas y una menos creí que ni lo ibas a notar; dejá de llorar y duérmete, piensa en lo feliz que estará la niña con la muñeca que le dí y eso debe ser para ti motivo de gusto no de llanto.
- Sí estoy llorando porque me regalaste mi único varoncito, todas las demás son niñas y Pepe era mi único varoncito.
El muñeco fue repuesto, pero el recuerdo de Pepe perduró y la enfermera siempre pensó en lo difícil que era descubrir el sexo en las muñecas.

ANECDOTAS DE COMITÁN
Derechos Reservados. Enero de 2002
D.R. © Rubén Guillén Ortiz

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Se nos están olvidando tantos “detalles” que se hicieron populares en nuestro querido Comitán. Les platicaré de unos malos entendidos por nuestra manera de hablar. Recuerdo las visitas a nuestro panteón en “los días de muertos” llevábamos flores, comíamos “quinsanto” y adornábamos las tumbas de nuestros muertos. Para ayudarnos a remozar las tumbas de nuestros seres queridos, en la puerta del panteón se paraban hombre jóvenes y viejos ofreciendo sus servicios diciendo “SE LO LIMPIO Y SE LO BLANQUEO”.

En una ocasión acompañé a una tía que tenía muy mal carácter a llevar flores al panteón y al llegar a la puerta se acercaron los que ofrecían sus servicios y le dice uno de ellos: “SE LO LIMPIO Y SE LO BLANQUEO”. Mi tía muy enojada contestó airada:“ Ve muchachito burro andá a limpiar y blanquear a tu abuelita porque yo me limpio sola y tengo “nalgas” blancas, no necesito de nadie”.

El doble sentido de las palabras se malinterpretaba en muchos casos y aquí en Comitán lo aplicábamos cuando nos convenía, como en este otro caso cuando estaba yo platicando con un tío en la puerta de su casa.

En ese entonces, todas las casas de Comitán, tenían “sitios” (patios traseros) cercados de higueras, ortiga, tejamanil etc., etc., que enmontaban y hacían mucha basura, por lo que constantemente se acercaban hombres armados de sus instrumentos de labranza, ofreciendo su servicio para limpiar el sitio. Mientras platicaba con mi tío se acercó un muchacho con su “coa” y su machete” y dijo a mi tío “LE LIMPIO SU SITIO” y mi tío le contesta, ¿cuanto querés ganar?, y el limpiador contesta “hay vealosté”. Mi tío le contestó, te voy a dar tres pesos y “la de adentro”, el trabajador contestó: “eso si no patrón, quieresté que yo sea su mujer un ratito tasté jodido. Inmediatamente mi tío le dijo: Que burro sos... LA DE ADENTRO ES LA COMIDA que te voy a dar, aparte “tu paga”. Si queres hacerlo bueno, si no, colorín colorado que este cuento se ha acabado.

 
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