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Home Año6 2001 Boletin 131
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Boletin 131 4

Derechos Reservados.
D.R. ©1974-2002
González De la Vega
Comitán, Chiapas
Tel y Fax: (9) 632 02 00
Email: Editor del Boletín
Publicación quincenal 
Distribución gratuita.
Tiraje: 1,500 ejemplares
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PAGINA 4

Publicación sobre el pasado, presente y futuro de Comitán y la Región Fronteriza de Chiapas ®
Año Seis No. 131
2a Quincena de noviembre de 2001
Fam. González De la Vega

QUE PENSAS QUE TOY PENSANDO VOS COSITIA...
Derechos Reservados. Noviembre de 2001.
D.R. © Profr. y Lic. José Luis González Córdova

wjoseluis

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- ¿Cómo táste comadrita? ¿cómo le ha ido?
- Pues hay nomás pasándola comadrita, si no fuera por estas tristes riumas todo estaría sin novedá.
- ¡Si verdá! Si no es una es otra, pero la cosa es que nunca falta. Esta vida son puros ajigolones.
- ¿Y qué me cuentasté del compadrito?
- ¿Ese? Ya lo sabesté pue, sólo bolo anda. De altiro ya no se cuenta con él para nada.

Es puro pata de chucho, no para en ningún lado. Un día lo mirasté por la Pila, otro por la Cruz Grande; otras veces va hablando solo allá por el Cerrito Nitre o por Yalchivol. Si quiera lo espantara el Sombrerón pa’ que se le quite la gana de tomar posh o ya de perdis que le diera asientos y deposición. Ya los hijos están pue grandecitos y se chivean cuando lo encuentran en la calle, se azaréan con sus amiguitos. Pero él, ni por aquí le pasa, de altiro no quiere entender. Los chiquitíos dicen, mejor que esté lejos mi papá, así tamos en paz, porque cuando está en la casa, ah como es de rasquita, hay anda bravo, aventando madres por todos lados, y eso siempre cae mal pué.

Yo por mi parte, me la paso encerrada en mi casa, pa’que me muevo, si soy sólo puro hacer corajes, ya ni muy salgo los domingos. Su ahijada siempre me dice, arregleseste mamá, vonós al parque a oír la marimba, le voy a comprar un su elote asado con polvojuán, salgaseste a oriar, que le de el aire, no testé aquí solita apulismada cogiendo resmolición. Pero no comadrita, ¡onde vasté crer! caso me dan ganas. Mi pobre hijita hay se va con unas sus amigas al centro. Le digo, andá vos, divertite hora que tás joven ¿o querés ser vos como yo? Miráme, ya no tengo ilusión de nada, más que estar acariciando este mi chucho chato que tengo, este si es fiel, no como tu papá que es rete jodón, que cuando está en la casa sólo se lo pasa molestando, ah cómo le llerve la boquita, siempre le digo, no tés fregando; comé y calláte y después hablás; no seás soflamero, entendélo, caes mal. Pero no, haystá jimbe y jimbe su sarta de mudencadas: que ya no lo quiero, que tal vez es mi querido el compadre panchito, pura caballada, y ¡mirelosté quién! ni lo tará pensando ese pobre hombre, si es un alma de Dios; ay que injusticia. Le digo calláte, no seás ilagüilé te va castigar Dios.

¡Ay comadrita, con perdón de usté, pero a veces me dan ganas de pegarle una su patada en el tutís y que se vaya de una buena vez! Ya no lo aguanto, su alientote de supia, su pescuezote con shac, su ormota secarrona y calash, viejo jediondo y pa’ colmo, todo se le olvida. Siquiera se buscara una su querida, pa’ que cuando regrese ya venga todo sosegado. Tras no basta se desparece unos días, y cuando vuelve viene jurgón y arrecho, queriendo buscar bulla. Yo creo que solo manía será su botana. Pero malhaya, ya no me dejo, me da váguido, se me baja la presión y mil achaques más. Le digo que vaya a loquiar con las de la calle. Pero luego me entra la resmolición de lo que pienso, y como soy una buena muda, acabo batzeando. Hay llega mi’ja a consolarme, ¿quién se murió pué que tasté jirimiquiando? Yo no le digo la verdá, pero lo mira en mi cara gutz, que ya pelié con el incordio, porque luego me dice: ¡hay lo va ver Dios qué tasté pensando! lo va castigar.

- Comadrita perdónemeste, que pura tristeza le toy contando. Y usté ¿Cómo es que le ha ido? Aleguas se ve que lo trata bien la vida. Para nada se le nota su cacashte, tasté bien entonadita.
- Pues ni tanto comadrita. Que más quisiera yo.También a mi me ha tocado mi buena tirria. ¿Se acuerdasté que le conté que ya regresó aquella mi’ja que se había huido con el novio? Pues qué le cuento, ya me hizo abuela. La inocente criaturita desde que nació, todo el día se lo pasaba retechinaj, no quería jalar la chichi y se recordaba todas las noches chillando; ay lo vierasté, le hicimos de todo, lo curamos de atracazón, de ojo, de espanto y nada, pero ya vesté que somos mujeres de antes, y dice el dicho que más sabe el diablo por diablo, que le digo a mi’ja, esta chiquitía lo que tiene es la mollera caída, mirálo, tiene sumida la chirimoya; volá, andá llamar a doña Rosita que lo venga sobar, pero andate carrera y regresás tropel, si te caés, te levantás corriendo, no perdás el tiempo por vidatuyita.

Doña Rosita para estos casos se pinta sola, rápido le acomodó su cabecita y le dio un su té de hinojo, y miresté, santo remedio. Ay pero ya no, hasta con tzoc quedé de la impresión.

Y que vasté a ver, que así que pasó el susto, hay va apareciendo el hombrote, el papá de la pichita. Hay lo vi el ateperetado que se andaba bandoleando enfrente de la casa, que lo llamo y que me le enfrento, ya vesté pué que cuando se nos sube jay jay Diosito lindo, y que le digo: ¿quién sos vos bulto? ¿de qué cuenta asomás pué hastora? No chulitío, aquí no queremos sangabilotones que no se hagan responsables de sus fregaderas. Así que cogé tu pie y agarrá carrera por donde veniste, porque lo que no es parejo es chiboludo. Le troné los dedos y le dije jus bay. Y que me lo dejo con su batea de babas.

Ya vesté comadrita que no es esa la educación que nos enseñaron nuestros padres, pero es que ya estaba yo muy incomodada. Me quedó mirando el mudo y me dijo: “si de eso vine hablarle doña Chelito, pa’ que me perdonesté lo mal portado”; y que me empieza a decir una sarta de cosas, pero agarresté su sonso, se estaba haciendo tacuatz, por nada del mundo hablaba de casorio; caso era poco topil el mudenco éste; y que le digo, iday pué, ¿cuándo se casan? y que me contesta ¿tan pronto quieresté? nos esperemos, a lo mejor lo hacemos junto con el bautizo.

En eso que oímos un llanto, era mi’ja que lo estaba oyendo todo, y que le digo ¿quién se murió que llorás? calláte antzilona, le vas a dar alas a este tu pilguanejo, no lo mirás que tá bien indeciso. Ah pero nomás miró la pichita y se alebrestó, empezó pue con aquella letanía, que si qué bonita, que qué chulitía, se parece a mí; y miresté la triste indizuela, como si supiera que ese era su papá, empezó a mover los calcañales cuaches con fuerza, y risa y risa; cómo es la sangre ¿verdá? pero no me importó y que le digo ¿pa’ que rezás, si no lo sentís? Si por vos fuera, lo saldrías a bulbuluquear por todo el pueblo. Pero no, muy contento me dijo, pongasté la fecha de la boda.

- Así que tenemos casamiento en puerta.
- Eso si no vasté a dejar de ir ¿verdá? porque sosté mi comadrita chula.
- ¡Onde vasté a crer que no, preciso que sí, hay vamos estar!
- ¡Hayjuela! ya me voy, tuvo bueno el argüende, pero ya va siendo la hora en que su compadre acostumbra a hacer hambrita, y aquí llevo todavía la moronga y el chajlib pa’ la botana.
- Hay pasasté otro día a su humilde casa, para que yo le de los sietecaldos que le ofrecí, aprovechesté hora que tan bien galanes.
- Ta’bueno. Adios pué, hay se cuidasté bastante.

 
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