Joomla ServiceBest Web HostingWeb Hosting
Tenemos 3 invitados conectado
Home Año6 2001 Boletin 130
Buscar

Boletin 130 6

Comitán de ayer hoy y siempre

comita9

comita12

ARTE FUNERARIO DEL PANTEON MUNICIPAL
Derechos Reservados. Octubre de 2001.
D.R. © Historiadora María Trinidad Pulido Solís

La arquitectura es el arte de construir edificios; el hombre al construir un edificio lo hizo con fines utilitarios ya que así se protegía de los animales y del clima; este fin práctico lo llevó también a cuidar la presentación de las formas constructivas dando lugar al surgimiento de la belleza arquitectónica en las construcciones, porque cuidó la proporción en las medidas, la armonía del conjunto estructural, el juego de luces y sombras, la armonía de masas y fuerzas, la composición de huecos y relieves. Con este antecedente encontraremos que el arte funerario fue evolucionando poco a poco al principio, los entierros se hicieron en fosas excavadas en el suelo, sin llegar a realizar grandes monumentos.

Los egipcios son los primeros en conceptualizar dos tipos de monumentos: a) Funerarios o tumbas y b) Templos para el culto. Los monumentos funerarios para los egipcios estuvieron ligados con el concepto del más allá. Este arte influyó en otras culturas, como en el caso de los fenicios, cuyas tumbas derivan de los hipogeos egipcios; es decir, excavaciones en los acantilados de las rocas. En el arte funerario los mesopotámicos no sobresalieron, porque fueron fosas excavadas en el suelo y coronadas con algún monumento cerámico.

Los hebreos fueron un pueblo que no destacó en el arte, ya que tomó sus conceptos artísticos de otras culturas, sin embargo su religión monoteísta transcendió a todas las culturas, siendo hasta en la actualidad parte esencial del ser humano. En cuanto a los persas vemos que su arte funerario no sobresalió más que en casos especiales. Ellos hicieron grandes tumbas monumentales, como la de Cambises, donde se observa una arquitectura severa, con molduras, cornisas y toros alados que flanquean las puertas. Con los egeos observamos que en las sepulturas empezaron a usar la cúpula, estas tumbas derivan de las primitivas casas circulares. El arte del medio oriente, une al arte mesopotámico con el arte griego, sus construcciones se realizan sobre terrazas, (la escultura y la pintura van de acuerdo a la arquitectura), los techos sostenidos por columnas, son capiteles de volutas, posteriormente estos serán definidos como orden jónico griego, de donde tiene su origen.

El arte griego llamado clásico por su fuerza de estilo y proporción, es el modelo adoptado por las artes posteriormente. Los órdenes clásicos son: El dórico cuya principal característica es el capitel de molduras, símbolo de sobriedad y solidez; y el jónico, en su base aparecen dos toros separados por una escocia, el fuste de gran esbeltez y sentimiento femenino; el capitel es de volutas, las cuales se doblan hacia abajo. El fuste dórico es de aristas vivas; en cambio, en el jónico estaban redondeadas o muertas. Un ejemplo de la arquitectura griega lo tenemos en el Partenón.

El arte romano toma del griego varios elementos y los convierte en propios. Así tenemos que el orden dórico los transforma en toscano, en donde la columna presentará estrías en su fuste y el capitel para adornarlo con anillos. En el jónico las volutas acostumbran ser hasta ocho. El orden más común dentro de la arquitectura romana será el corintio, que se convierte en el llamado orden o estilo compuesto porque se alternan las hojas de acanto con volutas de jónico, el fuste es

comita9

comita11Diversidad de estilos en nuestro Panteón Municipal.
Diversidad que refleja nuestras distintas percepciones de lo bello y
sagrado.
Mausoleo de Don Héctor González.

 

 

 

recto o cilíndrico; ya en el siglo XII d. C., aparece el fuste helicoidal, mal llamado salomónico. Las tumbas romanas practicaron dos tipos de enterramientos, la incineración y la inhumación; la primera se realizó en catacumbas. En la segunda, el pueblo era enterrado en tumbas de fosa con una lápida que la cubría. En honor de las personas importantes incineradas, se levantaban cúmulos a la manera oriental o etrusca; así hubo tumbas piramidales, circulares o mausoleos que derivan del arte etrusco.

Hemos dado un panorama general del arte en diferentes culturas de la antigüedad, porque de ellas se tiene la influencia de la arquitectura funeraria del Panteón Municipal de Comitán, en especial de la greco-romana; porque en el siglo XIX, estos conceptos estilísticos estuvieron de moda, en lo que se llamó neoclacisismo. Y esto se debe a que los pobladores de estas tierras durante el siglo XIX y principios del siglo XX viajaron a Europa, y de ahí se influenciaron de estos estilos. Así, en la mayoría de las construcciones funerarias que se realizaron en este Panteón observamos claramente elementales renacentistas y neoclásicas.

La razón para realizar estos grandes monumentos se debe a que, inmersos en la religión católica, se tiene el concepto de la resurrección; y, por lo tanto, de la salvación del alma. Por ello, además de las indulgencias religiosas, con el monumento funerario se pretendía manifestar la magnificencia económica del individuo; y la única manera de hacerlo, era construir criptas monumentales en donde no sólo se manifestaba su condición social y económica, sino que se reflejó la influencia arquitectónica de ese momento, en todas sus manifestaciones estilísticas. Así en nuestro panteón, encontramos cúpulas de estilo renacentista, así como columnas del orden dórico – toscano, jónico y corintio.

EPITAFIO
Derechos Reservados. Noviembre de 2001.
D.R. © Doña Elvita Gómez



Me casé con una viuda que tenía una hija, con quien se casó mi padre y por esto paso a ser, mi padre, hijo mío. Mi padre, en su matrimonio tuvo un hijo que paso a ser mi nieto y, a la vez, mi hermano.

Yo también tuve un hijo que paso a ser hermano de mi padre y, por consiguiente tío mío. Mi padre es hijo mío y yo soy padre del hermano de mi padre, y como el padre del padre de uno es abuelo de uno, y yo soy padre de mi padre, ha resultado, a la postre, que soy abuelo de mí mismo, por lo cual, horrorizado, he puesto fin a mis días.

 

 

 

 
-