Joomla ServiceBest Web HostingWeb Hosting
Tenemos 43 invitados conectado
Home Año6 2001 Boletin 127
Buscar

Boletin 127 7

Derechos Reservados.
D.R. ©1974-2002
González De la Vega
Comitán, Chiapas
Tel y Fax: (9) 632 02 00
Email: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Publicación quincenal 
Distribución gratuita.
Tiraje: 1,500 ejemplares
Página Principal del Boletín
encabezado_boletin

PAGINA 7

Publicación sobre el pasado, presente y futuro de Comitán y la Región Fronteriza de Chiapas ®
Año Seis No. 127
2a Quincena de septiembre de 2001
Fam. González De la Vega

XII CARRERA PEDESTRE Y HOMENAJE
Derechos Reservados. Septiembre de 2001.
D.R. © Equipo ImaginARTE

Regresar al Contenido

 

 

 

 

Regresar al Contenido

 

 

 

 

 

Regresar al Contenido

Con gran entusiasmo y excelente coordinación, se desarrolló la XII edición de la Carrera Pedestre Héctor González Carrillo / Di NO a las drogas, organizada por el Club de Leones de Comitán en su 50 aniversario. Los triunfadores de esta carrera fueron:

Categoría Femenil
1. Flor Hortensia Villatoro 53’34”

2.María Teresa Morales 56’24”

3.Sandra C. Hernández 57’59”


Categoría Varonil Libre
1. Arturo Marroquín 40’ 31”

2. Estanislao Gómez 40’ 41”

3. Jacob Morales Balleza 40’42”

 

 

Categoría Master
1. Ciro Pinto 46’14”

2. Rodolfo Fco. Aguilar 47’12”

3. Hili Mansur Sánchez 48’24”

 

 


Posteriormente, una comisión de honor del Club, depositó una Corona Floral en el mausoleo de Don Héctor en el Panteón Municipal de Comitán.

 

wcarrera1

wcarrera2

wcarrera3

wpanteon

CARTA A DON HECTOR
Derechos Reservados. 14 de Septiembre de 2001.
D.R. © Xavier González Alonso

Regresar al Contenido

 

 

 

 

 

 

Regresar al Contenido

 

 

 

 

 

 

 

 

Regresar al Contenido

Comitán, Chiapas, a 14 de septiembre de 2001

Don Héctor Xavier González Carrillo
Presente

Hola Papá

Te escribo a la misma hora de la madrugada y desde el mismo lugar en el que, hace nueve años, me refugié para llorar tu partida con el mayor dolor que hasta entonces, no había conocido.

Y mientras que en esta época se dice que el cambio es lo único constante, hoy compruebo que, a través de los años, hay cosas que no cambian; y, entre esas cosas que no cambian, están precisamente los valores que tu nos enseñaste a lo largo de una vida rica en experiencias, con una gran visión y con inmenso cariño.

El valor de la familia, por ejemplo, sigue siendo nuestra principal fuente de amor y de fuerza para enfrentar cotidianamente un mundo cada vez más adverso y convulsionado. El saber de dónde venimos y dónde están nuestras raíces; y, sobre todo, el saber a dónde regresar a restañar heridas cuando la vida nos abruma, es lo único que nos permite seguir adelante con seguridad y saber a dónde vamos.

El valor de la amistad, como lenguaje universal de la humanidad, mismo que tu hablabas a la perfección y con el acento de una sonrisa inconfundible, que no puedo y no quiero borrar de mi mente, porque es la mejor herencia que tengo de ti. Hoy, tus amigos, los que te recordamos como el primer día, seguimos siendo los mismos, constatando como tu decías, que “más vale tener amigos que dinero”. Y, por cierto, tu Club de Leones que hoy cumple 50 años, te sigue recordando con alegría y respeto, con la carrera que tu iniciaste y con una visita a tu lugarcito en el panteón de Comitán.

El valor de la comunidad en la que vivimos, en este lugar que sigue siendo la Tierra Prometida que nos recibió con los brazos abiertos gracias a tu esfuerzo y calidad humana es hoy, más que nunca, el mejor lugar para vivir y luchar cada día. Ni la ciudad más grande del mundo, de donde oportunamente nos sacaste con una gran visión; ni la supuesta capital del mundo, hoy blanco del más terrible odio que hemos atestiguado, pueden compararse en calidad de vida con esta sencilla y noble tierra de las Nueve Estrellas.

El valor de la sencillez, el saber apreciar lo que uno tiene más que lo que quisiera tener, es tal vez uno de los secretos que la vida nos guarda para cuando hemos recorrido buena parte del camino. Esto, que de plano no te entendíamos cuando niños y menos cuando la fuerza de la juventud nos impulsaba a querer “conquistar el mundo”, resulta ser la cura para todos los males de nuestro tiempo.

Y, finalmente, el valor de la paz basada en el respeto a la vida y a los derechos de los demás, es tal vez lo que más necesitamos recordar y fortalecer en estos momentos. No basta ser tolerante ni pacífico, hay que luchar comprometidamente por la paz; y hacer nuestra parte y la parte que otros no hacen ni van a hacer nunca, para que este mundo de hoy funcione. A propósito, todavía conservo el pensamiento que un día me escribiste y que dice:

“La humanidad, de la cual formamos parte, ha progresado gracias a aquellos que siempre hicieron algo más en beneficio de todos. Sé tu también uno de ellos:

Haz algo más que existir... vive; haz algo más que leer... asimila; haz algo más que mirar... observa; haz algo más que oír... escucha; haz algo más que escuchar... comprende: haz algo más que pensar... medita; haz algo más que hablar... di algo útil; haz algo más que planificar... ejecuta; haz algo más que esperar el momento favorable... créalo: haz siempre algo más”.

Gracias papá... cada día te entiendo más. Tu hijo Xavier.

 
-