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Home Año5 2001 Boletin 120
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Boletin 120 2

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“Te lo digo de una vez,
niña tierna y candorosa,
mi capullito de rosa,
¡Qué hermoso tutís tenés”!

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LA OBRA LITERARIA COSTUMBRISTA DE ARMANDO ALFONZO.
Derechos Reservados. Mayo de 2001 .
D.R. © Xavier González Alonso

N. del E.: Recientemente tuve el privilegio de participar en un homenaje titulado “Recordando a Armando Alfonzo, semblanzas y anécdotas”. A continuación comparto con ustedes el resumen de mi modesto análisis de su obra literaria costumbrista:Editor8

La obra literaria de Armando Alfonozo es muy extensa, sobre todo en lo que se refiere a documentos científicos y técnicos; pero yo me referiré solamente a algunos de sus libros más conocidos, que son un canto de amor a Comitán y la región, y que constituyen una herencia invaluable que compartimos con cariño todos sus paisanos. Puesta su literatura costumbrista en perspectiva, aprecio en los escritos de Armando cuatro grandes cualidades:

Primero, su SENCILLEZ como escritor, que lo lleva al extremo de iniciar su incomparable “Sólo para Comitecos” con la frase: “Lector amigo, lo invito a que compruebe que no soy escritor... Y responde a la pregunta de ¿y por qué escribe si no sabe hacerlo? Dándole todo el crédito a la riqueza de cuentos y anécdotas de esta su tierra. Sin embargo, yo creo que Armando no solamente es un excelente y documentado escritor, sino que su capacidad de comunicación se magnifica precisamente por ese lenguaje sencillo y amable que caracteriza su obra.

Una segunda cualidad de sus libros, es que son verdaderas obras de ARTESANIA editorial, combinando sus agradables textos con ilustraciones maravillosas, que no solamente dan mayor vida a sus escritos, sino que son verdaderos documentos históricos que retratan a la gente, los lugares y los paisajes más entrañables de nuestro Comitán.

Una tercera cualidad que hace tan amenos los relatos de Armando es ese sorpresivo y FINO HUMORISMO, con el que va salpicando aquí y allá su obra y que, como él mismo lo pone en la dedicatoria que me hizo de su libro “Comitecadas en Verso”, lo califica como “pícaro y casi soez producto de mi modesta pluma”. La verdad es que conociendo al Armando Alfonzo de mirada adusta, científico, maestro de tantas artes y, definitivamente, uno de los hombres más sabios que ha dado esta tierra, no se espera uno que de repente, brinque desde uno de sus párrafos algo tan bello, tan sorprendente y tan simpático como: “Te lo digo de una vez, niña tierna y candorosa, mi capullito de rosa, ¡Qué hermoso tutís tenés”!

Y la cuarta cualidad de los escritos de Armando, es su profundo CONOCIMIENTO y amor por lo comiteco; de tal forma que desde un relato histórico hasta la bomba más malcriada, su prosa y sus versos son impecables y van a la raíz de lo nuestro. Nos consta que en sus innumerables visitas a Comitán, Armando no desaprovechó oportunidad para escuchar a sus paisanos y paisanas, e investigar a fondo la urdimbre de tradiciones, leyendas, anécdotas e historias familiares, que le permitieron hilvanar una visión muy completa de la historia de Comitán, desde su feliz niñez hasta nuestros días.

En lo que se refiere a sus libros sobre Comitán, destaca la trilogía “Sólo para Comitecos”, “Comitán 1940” y “Comitecadas en verso”, publicados respectivamente en 1969, 1978 y 1984. Definitivamente, y a pesar de la severa autocrítica que le hace el propio Armando, el libro “Sólo para Comitecos” es para mí un manual introductorio a la cultura comiteca, un libro de cabecera, una joya del humorismo y la tradición de nuestra tierra; y que es una lástima que esté agotado.

Es interesante destacar que, a pesar del valor que le damos a este libro, Armando en el prólogo de “Comitán 1940” dice que “Sólo para Comitecos” carece de mensaje. Por ello, en las ediciones de 1978 y de 1996 de “Comitán 1940”, nuestro autor hace un esfuerzo especial en destacar el mensaje de su nuevo libro, dedicado a la juventud comiteca y que dice: “... Deseo dar a los jóvenes un marco de referencia para juzgar los cambios acaecidos desde la década comprendida entre 1935 y 1945... Mediten, analicen, juzguen nuestra actuación. Encuentren nuestros errores, no para reprochárnoslos sino para no repetirlos y, si fuera posible, enmendarlos”.Editor9

Comitecadas en Verso”, tal vez menos conocido que los otros dos libros, es un pequeño compendio de versos, combinados con datos históricos, fotos del recuerdo, y que incluye un análisis de la ortografía tojolabal, que tanta influencia tiene en los comitequismos. Por ello, creo que este libro es también un elemento fundamental de nuestra cultura.

Para terminar, me resta decir que estoy convencido de que los libros de Armando Alfonzo Alfonzo deben ser difundidos y apreciados en su justo valor. Ojalá que podamos ponernos de acuerdo para promover su re-edición y diseminación a través de esfuerzos particulares, así como de nuestro sistema educativo estatal.

 

DD00919

 
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