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Boletin 110 5

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EL DIA QUE CAYO CENIZA / Parte 3 de 3
Derechos Reservados. Noviembre 2000
D.R. © Profr. José Luis González Córdova

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Días 27 y 28, la conmoción es menos intensa, los temblores de tierra han sido réplicas de baja intensidad, lo que ha permitido que algunos ciudadanos deambulen por ahí, unos en busca de alimentos, otros en busca de sus animales, pues al ceder las cercaComuni19s que los protegían éstos quedaron en libertad y era frecuente ver caballos, burros y bueyes vagar desorientados en las calles. De pronto la ciudad se vio inundada de todo tipo de alimañas, desde arañas hasta reptiles, todas en busca de donde guarecerse. Las aves unas aturdidas y otras ciegas por la ceniza buscan refugio dentro de las casas. La municipalidad mandó prender grandes antorchas en algunas casas, con la finalidad de dar alguna fluidez a las personas que tenían la necesidad de estar en la calle. Ninguna noticia había habido de nuevos derrumbes u otras averías durante estos días y noches pasadas.

El día 29 amaneció con la luz crepuscular más consoladora, el cambio atmosférico se veía y se sentía. El sol era solo una rueda roja muy lejana, su disco no tenía brillantez pues la cantidad de ceniza aún no dejaba penetrar sus fulgurantes rayos. Nada notable en el día, aparte de que se sentía una temperatura inusual y la enorme polvareda levantada al desalojar las cenizas de los techos. La particularidad de la noche, es que por primera vez desde que empezó el estado de contingencia, aparecieron algunas estrellas, lo que de inmediato se tradujo en un estado de mayor tranquilidad, pues se comprendía que el espacio se estaba limpiando.

El día 30 no tuvo nada notable que destacar, pero el 31 se suscitó un fenómeno meteorológico que ya todos esperábamos con impaciencia; cerca de las tres de la tarde cayo un fuerte y torrencial aguacero, que ocasionó grandes perjuicios en el interior de las casas de la zona baja de la ciudad, pero que coadyuvó a despejar la atmósfera de gran parte de la ceniza que aún quedaba. Con la lluvia se hizo una especie de concreto que tapó muchos desagües e hizo más pesados los tejados lo que terminó por derrumbar algunas casas más.

Otro aspecto notable fue, que al terminar de llover, en el horizonte ya se pudo apreciar la preciosa silueta de La Ciénega, algunas aves surcaron los cielos y la gente empezó a dar gracias a Dios porque parecía que todo lo malo ya había pasado. Se había restablecido la tranquilidad en gran parte de la población. Algunos decían que la capa de ceniza alcanzó los 50 cm, otros decían que algunas partes era de 80, lo cierto era que todas las áreas de cultivo estaban desechas, aquel verdor pintoresco había desaparecido, que las aguas de los ríos estaban contaminadas, los abrevaderos de los animales estaban muy mermados y sus aguas eran lodosas y nauseabundas; los heridos ascendían a 10 personas lamentándose la muerte de un solo ciudadano, quien perdió la vida al caerle encima una viga de su casa.

Desde el campanario de la Iglesia Grande, puede contemplarse la ciudad desolada y triste. Las copas de los árboles de fisonomía gallarda y elegante, aparecen con un cogollo marchito en forma de penacho, coronando sus ramas hacia abajo, como si un viento huracanado los hubiera azotado. Por todos lados se ven albañiles reparando averías, los techos destartalados de las casas se apreciaban de color pardo blanquecino, parece una ciudad arruinada. La gente no sale de sus casas, por la enorme cantidad de polvo, las calles casi desiertas y difíciles de transitar, los escasos transeúntes se ven y se preguntan cariacontecidos, si ya todo había terminado o si sería el principio de un enorme desastre. Expresaban sus impresiones, no pudiendo algunos esconder su desencanto y decaimiento. Al pasar de los días se supo que este terrible acontecimiento lo había provocado la erupción del volcán Santa María, de la República de Guatemala, cuando se abrió un cráter en el cono el “Chuipachi”. Este enorme monstruo casi destruyó la ciudad de Comitán.

LA REJA DE PAPEL DE CHINA, TRADICION YA MUY LEJANA

Derechos Reservados. Enero de 2001
D.R. © Lucky Guillén de Alvarado. La Trinitaria, Chiapas

La tradición de la reja de pComuni20apel de china, tiene un significado muy hermoso en las celebraciones de nuestro pueblo, pues al romperla el día del cumpleaños nos recuerda el momento en que se rompe el vientre materno y salimos a la luz del día y a la vida.

Era tan bonito, siendo la persona festejada, escuchar el ruido del papel cuando estaban pegando la reja al marco de la puerta de nuestra habitación. El papel de china era pegado con engrudo (pegamento hecho con harina) o con cera cantul (resina pegajosa) por las personas amigas o familiares, que esperaban ver salir a la “dueña del día”, con puños de confeti en las manos; también, como parte de la tradición, a la persona a quien le tocaba quemar los triques (cohetes pequeños unidos en tiras) no paraba de soplar el tizón (carbón encendido) para que no se apagara.

Así, todos participaban en el festejo con gran inquietud, esperando el momento en que la festejada rompiera la reja, cantando las mañanitas con alegría, y luego los regalos y abrazos de felicitación. Para que todos supieran que había cumpleaños, la reja quedaba prendida todo el día, en la puerta de la persona festejada. Esperemos que esta tradición no se pierda

 

DD00919

 
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