Joomla ServiceBest Web HostingWeb Hosting
Tenemos 13 invitados conectado
Home
Buscar

Boletin 019 2

Página de la Cronista de Comitán

Cuaresma, vigilias y Semana Santa... Crónica de Doña Lolita Albores

Derechos Reservados
D.R. © Marta Dolores Albores Albores. Marzo de 1997.
Av. Central Dr. Belisario Domínguez Nº 41, Barrio de El Calvario, Comitán, Chiapas, México. C.P. 30000.

Remembranzas de las costumbres del Comitán devoto...

Cuaresma, vigilias y Semana Santa

El Miércoles de Ceniza empieza la Cuaresma o sea cuarenta días que nos recuerdan la temporada en que Cristo ayunó, preparándose para su pasión. Recuerdo que antes, todos los viernes de la Cuaresma eran de vigilia y obligaba el ayuno desde los 21 años hasta los 60 y la abstinencia de carne desde los 7 años. Esto se llevaba con una rigurosa exactitud, desde ir a recibir la ceniza en el Templo hasta el Sábado de Gloria en que se bendecía el agua, las semillas y a la hora que repicaba en el Templo el toque de Gloria los papás le daban a sus hijos unos chicotazos para que "crecieran derechitos".

Durante las vigilias, se comian frijoles blancos con camarón, tortaditas de palmito, sardinas, torta de plátanos saquil (salsa de pepitas de calabaza molida con chile seco y cilantro). El ayuno consistía en tomar un desayuno muy ligero, no comer nada entre horas y al medio día comer normalmente y en la noche una sencilla merienda. Los alimentos eran pesados: 2 onzas el desayuno y ocho onzas en la merienda. Habían muchas personas que ayunaban los 40 días o se hacía una penitencia especial, como no comer dulces o pan, o dejar de ir al cine o al parque durante toda la Cuaresma. También se abstenía uno de hacer fiestas y bodas; y, en caso de tener que realizar las bodas durante este tiempo, se hacían sin solemnidad en el templo.

El Domingo de Ramos, en la misa de las 8:00 de la mañana, llamada la Misa Mayor, tenía lugar la Bendición de Palmas. Hoy ya las encuentra uno en venta en la puerta de la iglesia. Antes, se preparaban las palmas con tiempo, adornándolas con flores y con tejidos especiales; así, a la salida de misa la gente pedía pedazos de palma para guardarla y ponérsela en el cabello cuando habían rayos.

El lunes, martes y miércoles se procuraba lavar la ropa, plancharla y arreglar la casa, para que el jueves y viernes no se hiciera ningún quehacer (solamente calentar y servir las comidas que quedaban hechas desde el miércoles). Se acostumbraba comer: pescado baldado, sopa de arroz, frijoles blancos. Todo quedaba almacenado en trastos y, como no habían refrigeradores, se les ponía en las ollas y sartenes con agua fría para que no se descompusieran y así solamente se calentaba a la hora de las comidas, junto con las tortillas y el café.

El Jueves Santo por la mañana se oficiaba una misa con una gran solemnidad y, después de la procesión, el Santísimo Sacramento era llevado a los diferentes templos, donde ya estaban preparados los "monumentos" (altares adornados) y donde todo el día jueves eran visitados.

 

Cronic1Era muy bonito observar el ir y venir de la gente, caminando de templo en templo, en grupos de amistades. Los novios y amigos descansaban en los dos parques, el del centro y el de San Sebastián y eran típicos los saludos y los encuentros, una luna llena y un suave calorcito, que hacía el ambiente más agradable. A las tres de la tarde era la ceremonia del lavatorio de los pies, en la que doce hombres representaban a los apóstoles y a quienes el sacerdote lavaba los pies. Las campanas dejaban de repicar y solamente con matracas eran las llamadas para asistir al templo, toda la noche se velaba el Santísimo en los siete templos donde había monumento.

El Viernes Santo todas las mujeres vestían de negro y los hombres con traje de igual color o pantalón obscuro y camisa blanca. De dos a tres de la tarde se pronunciaba el Sermón de las 7 palabras y, por la noche, se llevaba a cabo la adoración de la Santa Cruz y el Sermón de pésame a la Virgen de Dolores. La procesión se efectuaba después del descendimiento de la Cruz, con la imagen de Cristo muerto y la Virgen de Dolores. Finalmente el templo quedaba cerrado y el Sábado de Gloria a la hora de la misa repicaban de nuevo las campanas. Entonces ya todo mundo pensaba en pasear desde el Domingo de Pascua, salir a los balnearios o de cacería, pero esto ya pasada la Semana Santa o Semana Mayor.

Hoy todo es distinto... se sale de paseo durante la Semana Santa, las vigilias son sólo dos, la misa de Jueves Santo es a las 5 de la tarde, los que van a visitar los templos van en coches y ya no se reza 7 veces el Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre, que componían la "estación" que antes se rezaba en cada templo, nadie da chicotazos a la hora de Gloria y en muy pocas casas se lee, como antaño, el Mártir del Gólgota o la vida y pasión de Cristo.

En el barrio de Nicalococ se sigue la tradición de la quema de Judas el Sábado de Gloria por la tarde y la representación en vivo de la crucificación de Cristo y su camino al Calvario. Cada año esto está tomando más solemnidad y mayor número de gente participa en estas ceremonias.

 

 

WB00789_

WB00790_

 
-