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Home Año5 2000 Boletin 103
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Boletin 103 2

Editor5¿Qué clase de “ciudadano” es aquel que no puede hacerse cargo ni siquiera de la basura que genera... y se la pasa a sus vecinos por la noche?

ImaginARTE

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RECORDANDO AL AMIGO

Derechos Reservados. Septiembre de 2000
D.R. © Lourdes De la Vega

Derechos Reservados. Septiembre de 2000
D.R. © Lourdes De la Vega

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Escenas de la XI Edición de la Carrera Pedestre “DI NO A LAS DROGAS” en honor de Don Héctor González Carrillo, organizada por el Club de Leones de Comitán

1. Mesa de premiación. 2. Una de las ganadoras.
3. Grupo de entusiastas Leones. 4. Homenaje en el panteón
para Don Héctor.

 

No cabe duda de que una de las actitudes más nobles es la de recordar a los amigos que se nos han adelantado en el camino por la vida.

Es por ello que la Familia González Alonzo, tiene una especial deuda con Comitán y, en particular, con el Club de Leones, porque desde hace ocho años en que falleciera Don Héctor González Carrillo, se realiza cada 14 de septiembre una carrera atlética en su nombre y se le hacen honores en su mausoleo, en el bello panteón municipal.

En realidad, Don Héctor se hizo merecedor de ese cariño por su alto sentido de la amistad y del servicio a la comunidad, lo cual pudo demostrar precisamente a través de su Club de Leones y de otras organizaciones de servicio a la comunidad.

También, cabe destacar que Don Héctor, con una gran visión y amor por esta tierra, apostó todo lo que tenía por Comitán; y lo hizo hace más de 36 años, cuando esta región todavía no tenía y ni siquiera esperaba tener las oportunidades de desarrollo actuales. El decidió vivir y morir aquí, sembrando amistad a cada paso que daba.

Una persona así, no puede ser olvidada . De eso nos encargamos nosotros, sus amigos

 


LA COSTUMBRE

Derechos Reservados. Septiembre de 2000
D.R. © Dr. José Eduardo Gómez Moreno

Algunos años atrás en Comitán, rumbo al barrio de la lana vivía todavíadoña María quien toda su vida la dedicó al oficio de curandera, en una casitacon un gran traspatio, donde tenía árboles frutales y un gallinero puesto queaparentemente no cobraba honorarios, la gente le pagaba con especies. DoñaMaría atendía partos a domicilio, de muchas rancherías le llegaban suspacientes, como: el Río Grande, Las Granadas, Los Riegos, San Isidro Tinajab,también mucha gente del pueblo concurría con sus enfermos.

En la cocina de la casa de doña María se hacían las consultas. Dentroexistía un gran fogón hecho de piedra y ceniza donde siempre estaba un grancomal sostenido con piedras, avivando el fuego con leña de roble, a sualrededor las ollas de barro con los alimentos que preparaba y una gran jarracon café, alrededor del fogón varias sillas pequeñas donde se sentaban y elhumo que se mantenía dentro de la cocina.

Doña Mary aquí le traigo a mi hijito porque tiene ocho años y todavía seorina en la cama, anda todo chij (apestoso a orines), lo que tienees frío en la vejiga, lo vamos a curar ocho días dicho estodoña Mary buscó un leño que estuviera produciendo espuma del fogón lelevanto la playera al niño untándole en el mushuc (ombligo),esta resina, mañana vienen nuevamente.

La siguiente madre esta muy afligida porque su niña estaba muy gutz(triste), no comía, estaba toda entelerida (flaca), después derevisarla doña Mary llego a la conclusión que la niña estaba empachada.Preparó manteca con alcanfor y empezó a tallarla principalmente en los goznes(articulaciones), esta curación debería ser por tres días, el paciente no sedebería bañar, al tercer día preparaba una bebida con chocolate y unacucharada de manteca, al tomarlo se tenía el calzón en la mano pues no dabatiempo de llegar al baño.

El siguiente enfermito, tenía calenturas muy altas, estaba todo trashijado(deteriorado), con una simple mirada doña Mary dijo, de plano le echaronojo. Empezó a preparar su remedio, un huevo que le pasaba portodo el cuerpo para sacarle los malos espíritus y las malas vibraciones,después le agregaban chile crespo, pimienta de la tierra, ruda ylo envolvía en un paliacate que le amarraba en forma cruzada para que lequedara debajo de la axila izquierda, lo tendría por tres días, al final se loquitaba le ponía cal y lo tiraba a media calle.

El siguiente paciente de unos diez años de edad, según la madre estaba muy petesec(delgado), brincaba todo su cuerpo, lloraba por todo, doña Mary dijo que estabaespantado, la curación seria por nueve días, cortaba nuevevaritas de chacaj que dejaban bajo la almohada del enfermo,con esas varas lo rameaban diciendo “vení no te quedés”,posteriormente lo rociaba con loción de los siete espíritus al novenodía, después de la consabida rameada, tiraban las varitas yprocedían a bañar al enfermo en una batea de madera, le aplicaban lechede vaca con ruda en todo el cuerpo, lo envolvían en una sábana y el pacientese dormía como fulminado por un rayo.

Las gallinas y verduras que los parientes del enfermo le llevaban a doñaMary, se amontonaban, en un rincón, un pequeño altar con muchas imágenes desantos, sobre una mesa, existía un canasto pequeño, donde ponían sucooperación voluntaria los familiares de los enfermos, así era la fuerza de lacostumbre en aquellos tiempos


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