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Editor5Tener tradiciones y estar orgullosos de nuestros recuerdos, es lo que nos da una personalidad propia y una cultura en donde cimentar nuestros sueños

ImaginARTE

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Editor6

UN MENSAJE DE ESPERANZA

Derechos Reservados. Julio de 2000
D.R. © Lourdes De la Vega
Editor7Cuando iniciamos un nuevo siglo y la tecnología avanza a pasos enormes cada día; y nos damos cuenta que todos nosotros estamos dentro de un mundo automatizado totalmente, es cuando todavía nos sorprende encontrarnos una historia que nos parece irreal por su gran contenido humano. Y es ahí, donde se unen la tecnología, el amor, la amistad y todos los sentimientos nobles que aún existen, sobre todo en nuestra gente comiteca.

El viernes 14 de julio, llega un correo electrónico a la dirección electrónica de ImaginARTE ( Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla ), donde alguien contaba la historia de una niña comiteca que, por circunstancias de la vida se separó de su familia a la edad de 7 años y se fue a la ciudad de México, donde fue adoptada por otra familia y cambió su nombre y apellidos.

Ahora después de 49 años, navegando por Internet en compañía de su hijo, llegan a la página de Comitán y al ver las fotos de nuestro pueblo ella recuerda de pronto... la iglesia de Santo Domingo, el parque, su casa; y deciden enviar un mensaje a alguien para ellos desconocido en ese Comitán tan lejano, pero con la esperanza de que se les pueda proporcionar datos sobre su padre, hermanos y familia; con la ilusión de que alguno viva y la recuerden.

Aquí es donde se une la tecnología con el destino y la buena voluntad, de tal forma que el sábado 15, con un gran respeto por la preocupación que se hacía evidente en el mensaje, se le lleva a la radio para que el Profesor Juan Manuel González (el Puma) lo leyera en su conocido y gustado programa de participación ciudadana, “Dígalo Usted Mismo”. Aparentemente nada pasó ese fin de semana y el lunes 17 se lee de nuevo el mensaje en la radio, cuando entra una llamada al aire... es el locutor Armando Rivera quién escucho el mensaje y él conoce al papá de la autora del mensaje e inmediatamente hace el contacto y, efectivamente, su hija se fue hace muchos años...

Don Everardo Gordillo, un sencillo y querido carpintero del Barrio de la Cruz Grande, es el papá de esa niña que se fue hace tantos años. El habla emocionado y todavía incrédulo de que la noticia sea verdad. Se le dan los nombres y el teléfono de su hija y con el apoyo de sus vecinos se logra comunicar a México y, al fin, escucha la voz desconocida de su hija María Candelaria y escucha también a su nieto Alejandro, quien fue la parte clave en este reencuentro al insistirle a su mamá que se debía redactar y enviar el mensaje por Internet. Al conocer la noticia la emoción nos embarga a todos y seguimos paso a paso esta historia.

El miércoles 19 de julio Alejandro llama por teléfono para informar que él y su mamá, la Sra. María Candelaria Gordillo (hoy Ana Bertha Ortiz) saldrían por Autobuses Cristóbal Colón (porque María Candelaria quería regresar a su tierra por el mismo medio en el que se fuera 49 años atrás) a las 2:30 de la tarde y llegarían el jueves 20 a las 8 de la mañana... a esa hora Don Everardo, toda su familia, sus hijos y nueras, así como el equipo de Dígalo Usted Mismo nos dimos cita en la terminal de autobuses Cristóbal Colón, esperando conocer a su hija, pero las horas pasan y el autobús no llega... está demorado por un bloqueo en algún lugar en la carretera.

Pero al fin a las 8 P.M., después de casi 30 horas de viaje y 49 años de ausencia, Comitán es testigo de un feliz reencuentro, donde sobran las palabras, se derraman la emoción y las lágrimas de todos los que estamos presentes, al ver al padre y la hija de nuevo abrazados y con tanto que decir...

La familia, los vecinos de la Iglesia de Santa Teresita y todo Comitán esperábamos este final feliz que empezó como un cuento donde un náufrago avienta una nota al mar dentro de una botella y tiene la fe en que llegará su mensaje a manos de alguien que lo ayudará... y doña Maria Candelaria no se equivocó. Los Comitecos tenemos dentro de este gran mundo lleno de tecnología y supuestos “avances de la civilización” algo que nos distingue... Un gran corazón lleno de amor para compartirlo siempre con quien lo necesita...


Palabras de Don Everardo Gordillo el jueves 20 de julio a las 8 PM en la terminal de autobuses Cristóbal Colón:

“Estoy feliz, muy contento de tener a mi hija que, para mí ha vuelto a nacer... y tener también a otro mi hijo, mi nieto, en quien veo la gentileza, el amor que ellos tienen, así como el esfuerzo que ellos hicieron para estar hoy aquí... Y ahora, esto para mí es un sueño”.

Palabras de Doña Ana Berta Ortiz

“Esto es maravilloso, porque he tenido el encuentro con una familia que yo había perdido hace muchos años y por lo cual doy gracias a Dios, a ustedes y a todo el pueblo de Comitán por todo el apoyo que nos dieron para lograr esto...”

Palabras de Alejandro Ku Ortiz

“Todo aquí es increíble, desde el camino hasta el encuentro con mi abuelo... Quiero agradecerles que le dieron seguimiento a este caso, se que es difícil el creer una historia así... por ello doy las gracias a todos los paisanos de mi mamá, a todos los que participaron en esto... gracias por creer y permitir que mi mamá no tenga que adoptar a una familia sino que tiene la suya propia. Estoy maravillado por la capacidad de la tecnología para unir a una familia... Yo me preguntaba de donde venía toda esa bondad que tiene mi mamá, y hoy, que estoy en Comitán me doy cuenta que viene de sus raíces”.

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