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Home Año4 1999 Boletin 083
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Boletin 083 2

hoja2.4
¿Cómo ponernos de acuerdo?
Derechos Reservados. Noviembre de 1999
D.R. © Xavier González Alonso.

CONTENIDO

Bien dice el dicho que “cada cabeza es un mundo” y así, en la actualidad tenemos más de seis mil millones de mundos habitando este planeta tierra, e incrementándose a razón de más de 250 mil habitantes ¡cada día!.

A esta multitud de seres, con sus respectivas necesidades y esperanzas, se les ha dotado además de una serie de elementos para “distinguirse” y, a la vez, defender y luchar por esas diferencias. Así, tenemos fronteras que delimitan países que, en ocasiones, se agreden al punto de entablar sangrientas guerras; tenemos religiones, casi todas basadas en un fundamentalismo que conduce al extremo de matar “en nombre de dios”; tenemos razas que, por absurdo que parezca, nos han permitido conocer de “limpieza étnica” y discriminación racial; tenemos clases sociales gracias a las que, cualquiera que tiene un trabajo, una casita y un carro, puede ser clasificado como un desgraciado “rico” que oprime a los pobres; tenemos partidos políticos, bajo cuyas banderas escuchamos toda clase de insultos y nos enteramos de ignominiosas corruptelas; bueno, hay gente que se lastima y llega hasta matar por el resultado de un partido de fútbol. Y llegamos hasta el hogar, en donde escuchamos de “violencia intrafamiliar”, lo cual significa la agresión física o psicológica entre parejas y entre padres e hijos, haciendo prevalecer por la fuerza las diferencias de género o de edad.

¿Pero qué nos pasa?... estamos llegando al milenio de la superación tecnológica y las comunicaciones a larga distancia, y no podemos superarnos como seres humanos y comunicarnos en corto unos con otros, ni siquiera dentro de una misma casa.

CONTENIDO

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En cambio, vemos con esperanza y asombro cómo la unidad, la cooperación y el humanismo surgen de manera espontánea ante la adversidad... cuando nos sentimos pequeños ante una desgracia natural o provocada, el ser humano se engrandece en la posibilidad de ayudar al caído. Entonces -tal vez-, la “regla de oro” o aquello de “ama a tu prójimo como a ti mismo”, ya no está bien formulado de acuerdo con nuestros tiempos, pues esto pareciera implicar que el prójimo debe ser tal y como yo soy, con mi nacionalidad, religión, raza, clase, partido y hasta equipo de fútbol, sexo y edad. Sólo así, no habría discusiones, guerras y muertes innecesarias.

Por todo esto, pienso que así como enfrentamos de manera natural la ADVERSIDAD, debemos tal vez replantear la “regla de oro” con base en la DIVERSIDAD y así decir: “Ama a tu prójimo tal y como es, sin esperar que sea igual a ti para que lo puedas amar”. Esto es, hay que exaltar y reconocer el valor de la DIVERSIDAD, pues esta es la que caracteriza a nuestro mundo y la dinámica de nuestra vida actual. Nunca podremos volver a ser “iguales” y el querer volver a los demás como es uno mismo, para así poder amarlos, es evidentemente imposible e injusto. ¡Aprovechemos que somos diferentes! Y hagamos de ello nuestra principal fortaleza como seres humanos. ¿Está usted de acuerdo? 

NADA PERSONAL
D.R. © Pedro Miguel
Carta a Pinochet (La Jornada)

CONTENIDO

Este es un fragmento de una carta de un periodista guatemalteco, dirigida al General Augusto Pinochet Ugarte, que recibimos por Internet. En estos tiempos difíciles y de esperanza ante un cambio significativo en nuestro calendario, compartimos esto como un tema de reflexión para promover cambios fundamentales también en nuestra actitud como seres humanos.

Nada Personal

“...le deseo sinceramente un juicio justo, apegado y, en la medida de lo posible, un calabozo limpio, cómodo y digno. Ojalá que nadie lo golpeé, General, que nadie lo humille. Que no le confisquen su casa y su auto ni le destruyan su biblioteca. Que no le venden los ojos ni lo tiren al suelo para darle patadas y culatazos. Que no lo cuelguen de los pulgares, ni le administren descargas eléctricas, que no le arranquen la lengua, que no le hundan la cara en una pila de agua de vómito ni lo asfixien metiéndole la cabeza en una bolsa de plástico, que no le revienten los globos oculares, que no le quiebren los huesos de las manos, que no le introduzcan ratas hambrientas en el cuerpo, que no lo violen, ni lo mutilen, ni lo hagan volar a pedazos con una carga explosiva; que no disuelvan su entierro a macanazos, que no secuestren a sus hermanos ni les arranquen los pezones a sus hijas.

Es decir, General, ojalá que no le hagan nada de lo que sus subordinados hicieron, bajo las órdenes y la responsabilidad de usted, a miles de chilenos y chilenas y a muchos otros ciudadanos de Argentina, de España, de Francia, de Alemania, de Suecia. No. Que le organicen un juicio justo y que le preparen una celda limpia y cómoda en la que pueda pasar sus últimos años sin padecer frío ni hambre. No es nada personal. Es que si eso se consigue, general Augusto Pinochet Ugarte, la humanidad habrá dado un gran paso hacia el reencuentro consigo misma“.

Este fragmento es un simple recordatorio de lo ocurrido en países como Chile, Argentina o tantos otros países de Latinoamérica... a veces parece que la humanidad jamás se reencontrará. Ayuden a su memoria a no olvidar estos hechos y saber de lo que el hombre es capaz

SI ESTAS DE ACUERDO CON ESTO, DIFÚNDELO.

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