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Boletin 077 5

Comuni12

Breve Remembranza del IV Centenario de la Fundación de la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán (Parte 2 de 2)
D.R. © María Antonia Carboney de Zebadúa
Comitán, Chiapas, Agosto de 1999

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En 1949 hubo otra modificación; esta vez bajo la directiva de “Monumentos Coloniales”. En la antigua Capilla del Sagrado Corazón se edificó el Salón “Lino Morales Villalobos”, fundador en la Diócesis de los primeros grupos de Acción Católica.

Para sustituir aquellas sencillas ventanas con vidrios, se colocaron ocho vitrales laterales, en uno de los cuales quedó inscrita esta fecha histórica: 1556-1956. Se cambiaron todas las bancas y para sustituir el antiguo retablo, el Padre Carlos mandó hacer el que actualmente se aprecia en el altar mayor, con bellas pinturas de Santa Rosa de Lima, Santa Rita de Casia, Santa Catalina de Siena, Santa Gertrudis, San Pedro Mártir, San Pío V, San Alberto Magno y Santo Tomás de Aquino. Del lado derecho del retablo quedó el escudo de los frailes mayores y del lado opuesto, el de los menores. Hay que hacer hincapié que estos cuadros fueron realizados por el excelente pintor comiteco, profesor Javier Mandujano Solórzano. Así también, aquellos donde estaban todos y cada uno de los frailes que llegaron a nuestra tierra y que por mucho tiempo permanecieron expuestos en la capilla de la Inmaculada Concepción, todos de la Orden de Predicadores, como consta en la placa conmemorativa que se halla en la fachada del templo; y cuyos nombres fueron: Bachiller Andrés de Porras, Fray Sebastián de Morales, Fray Gerónimo de San Vicente, Fray Felipe de Benavides, Fray Diego de Tíneo, Fray Melquiades de Arteaga, Fray Domingo de Ara y Fray Pedro de la Cruz.

En el transcurso de ese año, el Padre Carlos tuvo la inspiración de componer la letra del himno alusivo al IV Centenario, con música del excelente pianista Roberto Martínez. Este himno era interpretado por los feligreses en la misa mayor. (Con la colaboración de la Srita. Emma Ruiz Gordillo y esta servidora se logró rescatar la letra y música, respectivamente, de este himno, que para esta fecha importante entonaron niñas y niños del Colegio “Mariano N. Ruiz”, bajo la dirección del profesor de música, don Carmen Molina Argueta).

Otras mejoras fueron cambiar el original altar de madera por uno sobrio de mármol; y -lo máximo-, comprar una corona de piedras preciosa para ceñir la frente de la Santísima Virgen de Guadalupe expuesta en el altar mayor. Cabe señalar que los encargados para comprar esta corona en la ciudad de México, fueron don Manuel Pinto Trujillo y su hija Gemma Victoria, de quien nos enteramos de las vicisitudes que tuvieron que pasar, pues a su regreso, trayendo consigo aquella corona de piedras preciosas, con un valor de $ 20,000 pesos de aquel tiempo, se encontraron con la mala noticia de que el puente colgante “Belisario Domínguez” (que nos une siempre con Tuxtla Gutiérrez) se había roto cayendo en las aguas del Río Grijalva. Imaginémonos las penas que pasaron para llevar a su destino a tan valiosa joya.

Hay que destacar el apoyo y buena voluntad del Padre Leopoldo Hernández, que en ese entonces colaboraba con Monseñor Mandujano en la parroquia, al formar un orfeón con un buen número de señoras y señoritas para interpretar el Aleluya de Haendel, de la obra “ El Mesías”. Esto tuvo lugar el día 20 de julio de 1956 en la memorable Misa de Acción de Gracias en la que ofició, junto con otras personalidades eclesiásticas, nuestro recordado Obispo: Doctor Don Lucio C. Torreblanca y Tapia. Y ese mismo día, tanto el altar de mármol como todo el templo, fueron consagrados también por tan ilustre personaje, de santa memoria.

Consta también en escritos que Monseñor Carlos J. Mandujano dejó, haber logrado que Su Santidad el Papa Pío XII, otorgara indulgencias por las jornadas eucarísticas de ese año. Ese fue un acto histórico para este pueblo creyente. Muchos fuimos testigos de tan digna conmemoración. No nos queda más que agradecer a Dios al recordar ese momento, vivirlo de nuevo, emocionarnos para elevar nuestras oraciones porque nuestro templo centenario siga cobijando a este pueblo que lo ama tanto.

Ojalá, lo deseamos de corazón, que otros grupos continúen celebrando cada año en esta fecha histórica, recordando la llegada del cristianismo a esta bendita tierra.

HIMNO EN OCASIÓN DEL IV CENTENARIO

Coro

Comitecos, gozosos cantemos
del Dios-Hostia la gloria inmortal;
adoremos piadosos y amemos
a Jesús en su entrega total.

Cuatro siglos-Señor- ya se cumplen
de la Fe a que este pueblo llamaste;
cuatro siglos –Señor- que miraste
a tus indios con ojos de amor.
Cuatro siglos –Señor- que los hijos,
de Domingo los mares surcaron
y hasta Chiapas, celosos, llegaron
del Oriente, la ruta del Sol.

Comitlán de los Llanos muy pronto
la Verdad abrazó convencido:
“Nueve Estrellas” su nombre había sido;
otra estrella en su cielo brilló.
El gran Don de la Fe recibido
por conducto de aquellos Varones
fulgió más que los nueve Blasones
que un Rey Maya a este Pueblo donó.

Y en los bosques y montes donde antes
el tambor de la guerra se oía
el Rosario y el “Ave María”
comenzaron a oír con fervor.
Fue la Reina del Santo Rosario
de estos “Llanos” amor recogido;
y Ella en cambio “su pueblo elegido”
Comitlán y sus hijos llamó.

Pronto, pronto los dioses paganos
de sus templos huyeron y entonces
níveas Hostias en áureos copones
comenzó nuestro pueblo a adorar.
Blancos ángeles fueron los niños,
lirios puros las blancas inditas,
cuando Cristo sus plantas benditas
en sus almas dignose posar

¡Oh Señor! Por tan regios regalos
que en los siglos pasados le diste
Comitán de sus galas se viste
para darte mil gracias y mil.
Para Ti nuestros cantos sonoros,
para Ti bendiciones sin cuento,
para Ti los Hossanas y acentos
por los siglos y siglos sin fin.

Después de cada Estrofa se repite el Coro.

DD00919

 
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