Joomla ServiceBest Web HostingWeb Hosting
Tenemos 61 invitados conectado
Home Año3 1999 Boletin 069
Buscar

Boletin 069 4

hoja4.9

EN BUSCA DE SER MÉDICO.
Derechos Reservados.
D.R. © Dr. José Eduardo Gómez Moreno.
Comitán, Chiapas, Marzo de 1999.

 

CONTENIDO

Si tu hospital tiene más parentesco con un desierto que a tu hogar; si no hay calor humano. Si no usas tu corazón, si aborreces el trabajo, si ves a los pacientes como a una carga, si eres oportunista, si te corrompes.

Si no brindas palabras de aliento al necesitado, si impones tus conocimientos como un látigo y no tienes humildad, si no respetas su fe y sus creencias, si te burlas de sus miedos.

Si necesitas gritar para que te obedezcan, si con tus palabras lastimas a quienes necesitan de ti, si tus caricias carecen de ternura y como espinas laceran a los demás, si te aprovechas de su ignorancia.

Si al hospital llegas tarde y no puedes brindar un poco mas de ti a tus compañeros y a los enfermos, si traicionas, si solo piensas en ti. Si quien busca una esperanza en ti, sale mas hambriento, desolado y humillado, si menosprecias a los demás.

Si tu hospital no tiene alma, si no hay respeto a la vida, si trabajas como autómata, si te niegas a servir y eres solamente servido, si no trabajas en equipo, si no respetas a los demás.

Si no aprendes a escuchar, si no puedes consolar a los demás, si desprecias al necesitado, si no tratas a todos como quisieras que te trataran a ti, si te burlas porque otro piensa diferente a ti.

Si evades el trabajo, si en lugar que el paciente salga con júbilo, lo despides con hambre y frío, si no entiendes que ser médico es un apostolado.

Si antepones tu dolor al del enfermo, si no puedes brindar consuelo, si no te preparas académicamente, si tienes vacía el alma, si esperas una epidemia para evadir responsabilidades. Si no ayudas al necesitado, si utilizas el puesto efímero de jefe para humillar a tus compañeros.

Si el dolor de otros te deja inconmovible, si crees que todo lo sabes, si no tratas de enseñar al que necesita aprender, si lo menosprecias, si crees que lo científico es de tu uso exclusivo.

Si crees que lo económico es lo primero, si los bienes materiales son tu fin, si el llanto de los demás no te conmueve, si no ríes.

Si buscas venganza cuando alguien comete un error, si no perdonas las flaquezas humanas, si no amas, si crees que lo científico y la tecnología es lo mas importante para el paciente, si no entiendes que estamos de paso y somos efímeros.

Si olvidas que el ser humano sufre, llora, ríe, ama, odia, tiene miedo, pero al final de todo pide ayuda, porque la vida no es fácil y que todos necesitamos de todos.

Pero si por el contrario, amas a la vida en todas sus representaciones, y a diario cantas un himno a la alegría, pues después de todo vale la pena vivir para servir a los demás sin condiciones, sin recompensas... Tal vez entonces, llegarás a ser un médico; y tendrás el alma tranquila, pues trataste de ser un ser humano, que vivió para consolar al necesitado, al abandonado, al adolorido, al fracasado, a tu reflejo mismo ante el espejo, el enfermo. 

CONTENIDO

PERSONAJES DE COMITAN:
“Limosnera y con Garrote”
D.R. © Profr. Raúl Espinosa Mijangos,
Comitán, Chiapas, Abril 1999

hoja4.10

No siempre, “El fin justifica los medios” porque, en la forma de pedir, está el dar.

Muchas veces encontramos en la calle, en la iglesia e incluso en la puerta de nuestra casa a gente necesitada, cuando éstas personas nos abordan con humildad y respeto (característica común del mendigo), siempre estamos dispuestos a solventar, aunque sea con “un granito de arena” sus rezagos económicos y sociales. Pero, ¿qué pasa cuando alguien se acerca a nosotros exigiendo con violencia? Haciéndonos sentir responsables de su precaria situación económica.

Naturalmente que todos tenemos la obligación moral de ayudar a quien lo necesita y, negarnos a hacerlo, debería ser la excepción y no la regla.

Aquí en Comitán, existen personajes peculiares que, han subsistido mendigando, algunos; por verdadera necesidad y otros por simple comodidad.

La persona de quien hablaré, responde al nombre de Josefa Cantoral Vázquez, misma quien tiene problemas de salud, estos han minado en su estado de animo, le han amargado el carácter y le han obligado a pedir ayuda económica.

Anteriormente ella se acercaba a usted diciendo rudamente: “¿No me da una ayuda?”, (y agregaba) “yo soy la que le dan ataques...”

Actualmente ha cambiado de táctica. Ahora aborda al transeúnte espetando “¿Quiere darme una ayuda?”, (y agrega) “porque es mejor que yo lo pida y no que yo lo robe”.

Si usted le ayuda (económicamente) ella le colma de “Bendiciones”, ¡Ah! Pero si usted le dice “No tengo” Josefa se pone furibunda y le dice “ “¡Que bueno! ¡Que bueno que no tenga”! ¡Ojalá que nunca tenga nada”!, y se aleja diciendo pestes de usted.

Por eso, insisto; cumplamos con la obligación de ayudar, así; seremos buenos samaritanos y evitamos que a Josefita “le brote el genio”. 

Respetuosamente, Raúl Espinosa Mijangos.

CONTENIDO

 
-