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Boletin 063 5

hoja4.12

NIGUA
Derechos Reservados. D.R. © Amín Guillén Flores. Yocnajab, invierno de 1998 E. V.

CONTENIDO

Con aprecio al Doctor Octavio López Pérez, Médico Especialista, por su paciencia, cariño y cuidados.

Para hablar de la nigua, es necesario analizar los fonemas ochim k'ak, como nombre tojolabalero con que es conocido también este parásito. Las raíces de ambos, convergen sorprendentemente al final del camino, permitiendo establecer que: tanto nigua como ochim k'ak, significan pulga narizona que penetra.

La palabra nigua, es muy probable haya nacido antes que ochim k'ak, toda vez que sus radicales de origen no contemplan lo relacionado al cerdo que llegó con los conquistadores.

Este animalillo hembra de origen americano infesta además del ganado porcino y otros animales, a los indígenas y campesinos, principalmente a los niños que descalzos conviven en lodazales insalubres donde habita; con severos daños en pies y partes genitales.

El origen de las palabras pulga narizona que penetra, lo podemos encontrar en esta retahíla de radicales chaneabaleros o tojolabaleros:

Niwak

que significa grande, entre otras acepciones, ni'al, nariz; wa'i, comer; así como kak, pulga; (n-i-w-a) que nos lleva al regionalismo niwa, pulga narizona que come.

Entrando de lleno a los radicales ochim k'ak, tenemos que la raíz primaria está en olom que se traduce cabeza; ochim, entrar; chilan, desollado y chitam, cerdo, (o-ch-i-m). De donde tenemos que es un animalillo que su cabeza entra en lo desollado del cerdo.

En cuanto a k'ak, como parte final de la segunda palabra en tratamiento, tenemos que k'ak nos habla de pulga; alkan, de hueso de la nariz y kawa, abrir mucho (trompa). Pulga que abre mucho con el hueso de la nariz. Consiguiendo como resultado preliminar, ochim k'ak, pulga narizona (trompuda) que entra en el cerdo.

Ahora bien y mientras más nos adentramos, la similitud de niwa con ochim k'ak sigue fortalecida ante la luz, toda vez que a estas alturas podemos conjugar pulga narizona que come, con pulga narizona que entra en el cerdo. Pudiéndose resumir como pulga narizona que penetra, alejándonos de la supuesta e incompleta traducción basada en los radicales ni-wa, nariz grande.

La nigua como la pulga, parecen tener a la vez cabeza, pico y nariz que a manera de trompa les permite perforar, con exclusividad de la nigua que penetra de bajo de la piel animal o humana para anidar. 

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PERSONAJES DE COMITAN: TIO TAVITO
D.R. © Profr. Raúl Espinosa Mijangos
Comitán, Chiapas, Enero de 1999
Existen personas que con el paso del tiempo seguirán siendo personajes de la historia que se tejen en el color de un pueblo.

El personaje de quien les escribo, es una persona con gran singularidad y digo “ es” porque aunque ahora ya no está entre nosotros, siempre estará presente en el recuerdo de quienes le conocimos.

Don Octavio Penagos Alfaro ( Tio Tavito), amaba el arte de su oficio: “sastre” y aún más, el gusto de preparar “bebidas y botanas” por mas de 60 años, desempeñándose como cantinero en el salón “Pepsi-cola”, “el bar Bohemio”, el salón “La Marina” y el “Agustín Lara”.

“La muchachita”, “el tumba charros”, “la monja comiteca”, “el aperitivo”, “el changel comiteco” eran los nombres de las bebidas preparadas por “Tío Tavito”, pero sin duda la bebida más popular y solicitada fue “la macharnuda”.

No podía faltar en la mesa del visitante en turno “la famosa botana” cual platillo especial preparado por el mismo Tío Tavito, en un pequeño plato; una butifarra cortada fina y estéticamente con una navaja de rasurar y bañada de una salsa , misma que era disputada para ser ingerida al término de la cuchipada.

¡Hay de aquél que osara pedir segunda ración de tan suculento platillo. Inmediatamente era reprimido con el estribillo fijo: ¡¡¡Es botana, no comida!!!

Algunas personas figuraron en el cuadro de honor, espacio enmarcado de los clientes asiduos, quienes a petición de Tío Tavito, obsequiaron una foto, conformó un lugar honrado por éste.

Una diminuta figura enmarcaba la puerta de su casa, desde la fecha que se retiró de su oficio, añorado por tantas generaciones de amigos sedientos, en busca del oasis perdido.

Otra característica recordada de nuestro personaje es la certeza en la preparación del néctar de los dioses “La Macharnuda”, misma que al ser solicitada por algún cristiano, “Tío Tavito” le espetaba: ¿de cuantas cuadras?, tras la respuesta del comensal, así la preparaba, e invariablemente después de ingerir dicha bebida, en el número cabalístico de cuadras, el transeúnte depositaba su osamenta...

En fecha reciente, el creador mandó llamar a “Tío Tavito”, para que éste embriague de felicidad a sus angelitos...¡Salud!

Respetuosamente

Raúl Espinosa Mijangos.

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