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Boletin 041 5

hoja5.9
Tío Esteban... Octava Parte. (Conclusión de esta biografía)
Derechos Reservados. D.R. © Ing. Armando Alfonzo Alfonzo. Febrero de 1998.
Ciudad Satélite, Estado de México.

CONTENIDO

Finalmente, hago la transcripción de dos composiciones poéticas de dos de sus amigos, en las que se puede palpar el auténtico dolor que la muerte de este gran artista Esteban Alfonzo García, mi tío, dejó en muchas personas que lo quisimos en vida.

Llora Comitán

Llora por Esteban
llora por tu artista,
aunque el llanto amargo
te nuble la vista,
llora Comitán.

Con tus tristes lágrimas
que son nueve estrellas,
llora al que cantara
las coplas más bellas
de Balún Canán.

Los siete colores
de tu Montebello
forman su mortaja
que tiene un destello
de luz y ansiedad
y envuelven amantes
sus luminosos despojos
que irradian
y pasan gloriosos
a la eternidad.

El alma inspirada,
los dulces arpegios,
el temblor de amores,
eran privilegios
sólo para él.

¿Cómo supo el filtro

 

de los corazones?
por eso las ruinas
de sus ilusiones
lo llora el “Ariel”.

Como hombre y artista
su pueblo lo llora,
no quedaría perderlo
ni esperaba la hora
de verlo caer.

Por eso en las nubes
de la eterna gloria,
para que venere
su nombre la historia,
ha vuelto a nacer.

Con las tristes lágrimas
de las nueve estrellas,
llora al que cantara
las coplas más bellas
de Balún Canán.

Llora por Alfonzo,
llora por tu artista,
aunque el llanto amargo
te nuble la vista,

¡LLORA COMITAN!

César A. Lara, Arriaga, Chiapas, septiembre de 

 

1951

 

Un Compás de silencio

Un compás de silencio en esta hora
consagrada al culto de un artista,
un compás de silencio... Euterpe llora
y el ánimo de todos se contrita.

Ha muerto Esteban en solar lejano,
lejos del signo de las nueve estrellas;
no se escucha danzones en el piano
y hay lágrimas en hombres y doncellas.

Un compás de silencio en el minuto
de esta hora que evoca el gran
Alfonzo,
de esta hora fatal que viste luto
y es propicia, quizás, para un responso.

Se apaga la existencia del hermano,
del hermano “armonioso”, según Navas,
y son negras las teclas de su piano
porque están enlutadas las octavas.

Un compás de silencio, yo lo pido,
para así concentrar el pensamiento
en Esteban Alfonzo, que se ha ido,
en un claro de luna, al firmamento.

 

 

CONTENIDO

Tomás Martínez, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, septiembre de 1951. v

hoja5.10

CONTENIDO

Regale dibujos del Ing. Armando Alfonzo.

encuéntrelos exclusivamente en

Imagin

ARTE.

 
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