Joomla ServiceBest Web HostingWeb Hosting
Tenemos 35 invitados conectado
Home Año2 1997
Buscar

Boletin 028 5

hoja5.42
ESCULPIENDO EL TIEMPO... La obra de Luis Aguilar Castañeda.
Derechos Reservados
D.R. © Luis Aguilar C. Agosto de 1997.
Comiteco, Arquitecto, Escultor y Poeta

CONTENIDO

Algunas reflexiones sobre mi trabajo:

La arquitectura enseña, explora, persuade; la escultura afirma, actúa, no describe ni limita: es algo impredecible, independiente.

En arquitectura, la trama de relaciones entre el arquitecto y su obra, presenta todo tipo de complejidades. La escultura es un mundo en sí, con sus propias leyes, pero la gran diferencia, es que son leyes de la imaginación creativa.

En la labor escultórica hay relaciones unívocas de poder entre el sujeto y el objeto. Por una parte, talento, imaginación o capacidad técnica del escultor; por la otra, el material desafiante que reafirma la supremacía del tiempo y el espacio, presentándose como un todo contínuo, como una base lógica, la única para construir una forma artística.

Lo que me impulsa a crear una escultura, no es hacer una decoración frívola, sino es la necesidad de plantear nuevas interrogantes en un trabajo distintivo, con referencias individuales.

Para mí, el arte público significa el deseo de incorporar la escultura al flujo de la vida. En las ciudades modernas, la existencia transcurre desplazándose horizontal y verticalmente.

Las vistas desde la altura cobran más importancia que las perspectivas del nivel de la calle. Con la velocidad y el congestionamiento con que se vive en las urbes, el peatón no puede detenerse a contemplar una escultura urbana sin el riesgo de que lo empujen o hasta lo atropellen. La fuerza poética de una escultura debe romper esa cuadratura, ese sentido de masificación que el ser humano padece en la actualidad.

Mi ilusión es poder desarrollar un lenguaje universal, para que cada persona pudiera interpretarlo. Del mismo modo como la literatura y la pintura plantean una serie de proposiciones, la escultura posee una pluralidad de significados. Esa lectura intemporal, eterna, es lo que entiendo poseen las obras maestras. Pero yo también, como el escultor Noguchi, aspiro a ser siempre estudiante, no maestro.

Luis Aguilar.

v

CONTENIDO

hoja5.43 hoja5.44
hoja5.45 hoja5.46

CONTENIDO

 
-